Aroa Laia Blanco
Un sorprendente 100% Garnacha Blanca de agricultura ecológica y biodinámica en la D.O. Navarra.
Destaca por sus notas de frutas tropicales y frescura cítrica, con un final salino único del Valle de Yerri.
Elaborado con mínima intervención, es un blanco vibrante, puro y profundamente respetuoso con el medio ambiente.
• Vista: Color pálido, limpio y brillante, con tonos de oro blanco y matices verde lima.
• Nariz: Aroma intenso y fresco donde predominan las frutas tropicales como el maracuyá, la piña y el mango, acompañadas de notas cítricas de pomelo y mandarina con un fondo de hierbabuena.
• Boca: Entrada fresca con una acidez vibrante. Destacan sabores de melocotón y manzana, culminando en un final elegante con un característico recuerdo salino.
• Platos Principales: Ideal para acompañar pescados y mariscos.
• Platos Ligeros: Perfecto con ensaladas frescas y aperitivos diversos.
• Cocina Internacional: Excelente opción para maridar con sushi.
• Ocasiones: Es una elección sofisticada para momentos de celebración o para disfrutar en buena compañía gracias a su carácter fácil de beber.
• Temperatura de Servicio: Se recomienda servir a una temperatura baja (entre 8 y 12ºC según estándares para blancos frescos) para preservar sus aromas frutales y su frescura natural.
Aroa Laia es la expresión más pura de la Garnacha Blanca en el Valle de Yerri, una de las zonas más altas y frescas de la D.O. Navarra. Nacida bajo el amparo de las sierras de Urbasa y Andía, esta joya de Aroa Bodegas representa un compromiso inquebrantable con la sostenibilidad. Los viñedos, cultivados siguiendo prácticas de agricultura ecológica y biodinámica, se asientan sobre suelos arcillo-calcáreos que nunca han conocido productos químicos de síntesis, permitiendo que la brisa del Mar Cantábrico moldee su carácter salino y vibrante.
La elaboración de este monovarietal es un ejercicio de respeto absoluto por la fruta. Tras una vendimia manual meticulosa, las uvas se someten a un prensado suave y una fermentación a baja temperatura (16ºC). Este proceso artesanal garantiza que cada gota conserve la explosión de aromas tropicales y la frescura cítrica que definen su personalidad. Es un vino que no solo cuenta la historia de una tierra recuperada, sino que también ostenta el certificado Wineries for Climate Protection, reafirmando su alma ecológica.