Castell del Remei Oda Blanc
Un blanco ecológico de alta gama elaborado con Chardonnay y Macabeo en la D.O. Costers del Segre.
Su paso por barrica de roble aporta una textura untuosa y notas seductoras de manzana asada y mantequilla.
Elegancia histórica de la bodega de crianza más antigua de Cataluña, ideal para maridajes gastronómicos.
• Vista: Color amarillo pajizo con brillantes reflejos dorados y lágrima glicérica.
• Nariz: Aroma complejo e intenso con notas de fruta blanca madura (manzana al horno, pera), matices cítricos de piel de naranja y un fondo dulce de miel, pastelería y frutos secos tostados.
• Boca: Paso amplio, sedoso y voluptuoso. Presenta una acidez equilibrada con un final persistente donde destacan recuerdos de vainilla, ahumados y fruta escarchada.
• Pescados y Mariscos: Ideal para acompañar pescados grasos, pescado azul, marisco crudo, calderetas y pescados blancos tanto al horno como a la parrilla.
• Arroces y Pastas: Excelente con arroces caldosos, arroces de pescado y platos de pasta (especialmente con salsas de pescado).
• Carnes y Aves: Marida bien con aves, carnes blancas con salsa e incluso carnes rojas con salsa.
• Quesos y Entrantes: Perfecto con quesos curados, quesos de pasta suave, ahumados, cremas, legumbres y ensaladas complejas.
• Temperatura de servicio: Se recomienda servir entre 8ºC y 11ºC.
• Ocasiones: Ideal para cenas románticas, comidas de negocios o reuniones familiares y con amigos.
Castell del Remei Oda Blanc es el fruto de una herencia vinícola que se remonta a 1780, en una finca que hoy es considerada una institución en la D.O. Costers del Segre. La bodega, pionera en Cataluña en la elaboración de vinos finos de crianza, fue concebida bajo la influencia de los <em>châteaux</em> bordeleses, tras el viaje de Ignasi Girona a Francia a finales del siglo XIX para importar métodos de vinificación revolucionarios.
Este blanco excepcional nace de una cuidada selección de uvas Chardonnay y Macabeo procedentes de los viñedos históricos de la propiedad, situados a una altitud de entre 600 y 800 metros. Bajo la dirección técnica del enólogo Tomàs Cusiné, el vino se somete a una fermentación y crianza en barricas de roble, un proceso que le otorga una estructura untuosa y una complejidad aromática donde destacan las notas de manzana asada, mantequilla y maderas nobles.
La elaboración se realiza en instalaciones centenarias de piedra, donde el sistema de vinificación por gravedad y el control de temperatura natural del semisótano preservan la pureza del fruto. El resultado es un vino de perfil ecológico, exhuberante en boca y con una persistencia que evoca recuerdos ahumados y de pastelería, consolidándose como una de las referencias blancas más elegantes de la región.