Coto de Hayas Chardonnay
Un blanco joven y vibrante de la D.O. Campo de Borja, elaborado con uvas seleccionadas de viñedos de más de 20 años.
Destaca por su maceración en frío de 6 horas, que potencia sus aromas limpios a fruta tropical y flores blancas.
Perfecto para el día a día, ofrece una estructura equilibrada y fresca ideal para maridar con pescados y mariscos.
• Vista: Color amarillo pálido con brillantes tonalidades verdosas.
• Nariz: Intensidad muy alta y potente, con un marcado carácter varietal donde destacan las notas de frutas tropicales, frutas exóticas y matices florales limpios.
• Boca: Entrada suave y fresca, con una estructura equilibrada y una vivacidad agradable. Presenta un postgusto largo, elegante y ligeramente salino.
• Pescados y Mariscos: Armoniza maravillosamente con pescados blancos, ostras, langosta, sepia o calamares.
• Carnes: Ideal con carnes poco grasas como el pollo o el conejo.
• Pastas y Ensaladas: Excelente con ensaladas frescas y platos de pasta con salsas ligeras como la carbonara.
• Quesos: Perfecto acompañante de quesos suaves.
• Cocina Internacional: Gran compañero para platos picantes del sudeste asiático.
• Especias recomendadas: Platos condimentados con pimienta blanca, nuez moscada, azafrán y jengibre.
• Temperatura de servicio: Se recomienda servir a 8ºC para resaltar sus aromas frutales y frescura (aunque algunas fichas técnicas sugieren un rango de hasta 12º-14ºC).
Coto de Hayas Chardonnay es una de las expresiones más luminosas de Bodegas Aragonesas, una casa fundada en 1984 que ha sabido elevar el prestigio de la D.O. Campo de Borja. Aunque la bodega moderna es joven, su legado se nutre de una tradición que se remonta al año 1145, cuando los monjes cistercienses del Monasterio de Veruela comenzaron el cultivo de la vid en las faldas de la Sierra de Moncayo. Este vino nace de viñedos seleccionados con más de 20 años de antigüedad, situados en Fuendejalón, donde el contraste térmico entre el día y la noche permite una maduración lenta y aromática de la uva.
La elaboración de este monovarietal es un ejercicio de precisión técnica liderado por el enólogo Javier Vela. Tras una vendimia realizada en la primera semana de septiembre, las uvas se someten a una maceración pelicular en frío durante 6 horas para extraer toda la esencia de la fruta. Posteriormente, el mosto fermenta a una temperatura controlada de 16ºC en depósitos de acero inoxidable, un método tradicional que preserva la frescura vibrante y los matices tropicales que definen a este Chardonnay de altura.
El resultado es un vino de color amarillo pálido con reflejos verdosos que destaca por su alta intensidad aromática. En nariz, despliega un abanico de frutas frescas, notas florales y toques tropicales, mientras que en boca se muestra suave, equilibrado y con una acidez vivaz que invita a seguir bebiendo. Es un blanco que captura el alma de un terroir único, marcado por suelos calizos y la influencia del cierzo, ofreciendo una elegancia persistente en cada copa.