Gramona Imperial Brut
Un icono de larga crianza con más de 50 meses en rima, que define la elegancia del Penedès.
Elaborado bajo principios biodinámicos, ofrece notas de fruta madura, bollería artesana y una frescura vibrante.
La máxima expresión de Corpinnat, ideal para maridar con gastronomía de alta gama y momentos inolvidables.
• Vista: Color amarillo pálido con reflejos pajizos y dorados, de burbuja finísima y constante.
• Nariz: Aroma intenso y complejo donde destaca la fruta blanca madura (manzana, melocotón) y cítricos. Evoluciona hacia notas de panadería, brioche, mantequilla y sutiles toques de hinojo y frutos secos.
• Boca: Entrada amplia y vivaz con una cremosidad envolvente. Frescura electrizante bien integrada con sabores de manzana asada y un final largo con matices minerales y de frutos secos.
• Aperitivos y Entrantes: Ideal para abrir boca solo o acompañado de ensaladas gourmet.
• Mariscos y Pescados: Excelente con ostras, langostinos y pescados grasos como el salmón.
• Carnes: Marida perfectamente con carnes blancas como pollo y pavo.
• Quesos: Se recomienda acompañar con quesos suaves.
• Versatilidad: Es un espumoso apto para toda la comida, desde el aperitivo hasta la sobremesa.
• Temperatura de servicio: Se recomienda servir bien frío, entre 8ºC y 10ºC.
• Copa recomendada: Utilizar copa tipo flauta o tulipán para apreciar su burbuja fina y cremosidad.
La historia de Gramona es un relato de fidelidad a la tierra que se remonta a 1850, cuando Josep Batlle comenzó a labrar los suelos de Sant Sadurní d’Anoia. Con el paso de las décadas, la unión de las familias Batlle y Gramona forjó una de las casas más prestigiosas del Penedès, hoy liderada por la quinta y sexta generación. Gramona Imperial es el emblema de esta estirpe, un espumoso que nació bajo la visión de la tercera generación para elevar el arte del ensamblaje a su máxima expresión.
Este espumoso se nutre de la filosofía biodinámica a través de "Aliances per la Terra", una asociación impulsada por la bodega para vivificar los suelos y obtener uvas de una concentración excepcional. Elaborado principalmente con Xarel·lo y Macabeo, acompañadas de Parellada y Chardonnay, cada variedad se vinifica por separado para preservar su pureza. El secreto de su elegancia reside en una crianza en rima de más de 50 meses, un tiempo de reposo en el silencio de la cava que transforma la frescura del fruto en una complejidad sedosa.
Al finalizar su largo letargo, el proceso artesanal culmina con el dosage característico de la casa, que aporta esas notas de bollería y mantequilla tan apreciadas por los conocedores. El resultado es un vino de burbuja finísima y frescura electrizante, reconocido internacionalmente como uno de los mejores espumosos del mundo, capaz de transmitir el alma de un paisaje trabajado con poda de respeto y tracción animal.