Jorn Nou Petit Blanc
Un blanco vibrante de la D.O. Terra Alta elaborado con Garnacha Blanca, Macabeo y Muscat.
Nacido en suelos de dunas fósiles, ofrece una textura suave con notas de fruta tropical y cítricos.
La expresión más pura y fresca del terroir mediterráneo de Bodegas Jorn Nou.
• Vista: Color amarillo pálido con reflejos brillantes y limpios.
• Nariz: Intensidad media con aromas frescos de manzana verde, pera y piel de cítricos, acompañados de matices de melocotón y un fondo floral de azahar.
• Boca: Entrada suave y equilibrada. Paso ágil y frutal con una textura ligeramente calcárea, buena acidez y un final mineral refrescante.
• Platos recomendados: Ideal para acompañar ensaladas, pescados y platos de pasta con salsas blancas.
• Ocasión de consumo: Excelente opción para disfrutar como vino a copas.
• Perfil de maridaje: Su textura suave, buena acidez y final seco complementan preparaciones frescas y ligeras.
• Temperatura de servicio: Se recomienda servir bien frío, típicamente entre 8-10°C para resaltar sus aromas de fruta blanca y notas tropicales.
Jorn Nou Petit Blanc es una oda a la pureza de la D.O. Terra Alta, una región al suroeste de Cataluña donde la tradición vitivinícola se remonta a más de mil años. Elaborado por Bodegas Jorn Nou (vinculada a Altavins), este vino nace en un paisaje mediterráneo indómito, donde los viñedos se asientan entre los 350 y 550 metros de altitud sobre suelos de "panal", antiguas dunas fósiles de origen cuaternario ricas en caliza.
La esencia de este blanco reside en su coupage de variedades autóctonas y nobles como la Garnacha Blanca, el Macabeo y el Muscat, que se benefician de un clima seco y la influencia de dos vientos determinantes: el Cerç, que llega del interior aportando sanidad, y el Garbí, una brisa marina que refresca los racimos durante las noches estivales.
En su elaboración se sigue una filosofía de mínima intervención para preservar la tipicidad del terroir. El resultado es un vino de entrada limpia y textura suave, que destaca por su equilibrio entre la frescura cítrica y los recuerdos a fruta tropical, capturando en cada botella el "cuerpo y alma" de una tierra con una herencia milenaria.