Libalis Rosé
Un rosado fresco y vibrante de la IGP Valles de Sadacia, elaborado con Moscatel de Grano Menudo y Garnacha.
Su proceso de vendimia nocturna y fermentación a baja temperatura garantiza una explosión de aromas tropicales y cítricos.
Elegancia en color salmón pálido, ideal para maridar con arroces, pescados y momentos de puro disfrute.
• Vista: Color rosado pálido o salmón, muy elegante, limpio y brillante.
• Nariz: Intensidad alta y compleja donde destacan las frutas tropicales (piña) y blancas (pera, manzana), acompañadas de toques de fresa, pomelo y un fondo floral muy seductor.
• Boca: Entrada fresca y amable con un paso sedoso. Presenta una armonía perfecta entre un dulzor ligero y una acidez cítrica vibrante que deja un retrogusto largo y afrutado.
• Aperitivos: Excelente con sabores mediterráneos como tapenade, jamón, chorizo y verduras crudas.
• Platos Principales: Marida perfectamente con carnes o pescados a la parrilla, mariscos y preparaciones como pisto, bullabesa, ensaladas y tartas saladas.
• Cocina Internacional: Ideal para acompañar platos con un toque picante o cocina asiática.
• Pastas y Salsas: Combina bien con platos que lleven salsa de tomate o pesto.
• Quesos: Se recomienda con quesos de cabra, oveja o quesos tiernos y suaves como el Camembert.
• Postres: Acompaña muy bien postres afrutados, sorbetes o tartas de frutas.
• Temperatura de Servicio: Se recomienda servir frío, idealmente entre 8°C y 10°C (algunas referencias sugieren hasta 12°C para resaltar su complejidad).
• Copa Recomendada: Copa de tallo largo con tazón ligeramente estrecho (tipo tulipán, INAO o ISO) para concentrar los aromas frutales y evitar que el vino se caliente.
Libalis Rosé es una de las joyas más vibrantes de Castillo de Maetierra, una bodega que ha revolucionado el panorama vitivinícola desde la IGP Valles de Sadacia. Este rosado nace de una filosofía clara: crear vinos que sean una explosión de aromas, frescos y "sin postureos". La historia de este vino se escribe en los viñedos de viticultura ecológica de la Finca Alheña y Finca Zarcillo, plantados en 1999 sobre suelos con una salinidad y concentración únicas que limitan la producción para maximizar la calidad.
La elaboración de Libalis Rosé es un ejercicio de precisión técnica y respeto por la fruta. La vendimia se realiza de forma automática y nocturna durante la última semana de septiembre para preservar la frescura intacta de la uva. En bodega, se produce un encuentro singular: la uva blanca de Moscatel de Grano Menudo se mezcla con la tinta de Garnacha y Syrah. Tras un enfriamiento con nieve carbónica y una maceración pelicular de dos horas, el mosto flor fermenta a baja temperatura durante 20 días, logrando ese perfil sedoso y envolvente que lo caracteriza.
El resultado es un vino de un elegante color salmón pálido que desafía los sentidos. En nariz, despliega una complejidad fascinante donde conviven las frutas tropicales con recuerdos de pera, melocotón y sutiles notas cítricas. En boca, Libalis Rosé destaca por su equilibrio perfecto entre un dulzor amable y una acidez refrescante, dejando un retrogusto largo que invita a seguir disfrutando del paraíso contenido en cada botella.