Pago de Otazu Chardonnay con Crianza 2021
Un monovarietal 100% Chardonnay nacido en el pago más septentrional de España, con la máxima distinción de D.O.P. Pago de Otazu.
Criado durante 6 meses en barrica con batônnage, ofrece un equilibrio magistral entre frescura cítrica y notas de panadería.
Elegancia pura con 93 puntos Peñín, ideal para maridar con mariscos, arroces y pescados grasos.
• Vista: Color amarillo limón con destellos brillantes y reflejos pajizos.
• Nariz: Sorprendente intensidad floral (flores blancas) que se impone a los aromas de fruta de hueso y cítricos. Se aprecian notas claras de mantequilla y panadería fina fruto de su crianza sobre lías.
• Boca: Paso amable, profundo y sedoso. Presenta una excelente acidez y vivacidad, con un postgusto marcadamente láctico y recuerdos a frutos secos que le otorgan una gran longitud.
• Pescados y Mariscos: Ideal con atún rojo, salmón, sardinas, caballa, pescados a la brasa, mariscos, tartares, ceviches, tiraditos y sushi.
• Carnes: Marida perfectamente con carnes blancas y carnes rojas.
• Platos Elaborados: Excelente con arroces, foie y verduras de temporada.
• Aperitivos y Embutidos: Recomendado con jamón ibérico y quesos curados.
• Temperatura de servicio: Se recomienda servir entre 8 y 12 °C.
El Pago de Otazu Chardonnay con Crianza 2021 es el resultado de un terroir privilegiado, ubicado en el viñedo con D.O.P. Pago más septentrional de España. Enmarcada entre las sierras del Perdón y el Sarbil, la Bodega Otazu recupera una tradición vitivinícola que se remonta a más de 900 años, donde la influencia atlántica aporta una frescura y vivacidad inigualables a sus uvas 100% Chardonnay.
La elaboración de esta añada 2021 destaca por una precisión técnica que busca la máxima expresión varietal. Tras una vendimia manual en septiembre, el mosto fermenta en barricas de roble francés de diversos bosques y en depósitos ovoides de hormigón. Este proceso se completa con una crianza de seis meses sobre lías, realizando un <em>batônnage</em> semanal que otorga al vino una estructura untuosa y una complejidad aromática excepcional.
En copa, este vino revela una personalidad elegante con notas de cítricos, flores blancas y un especiado fino. Su paso por boca es equilibrado y profundo, con una delicada mineralidad que refleja el carácter único de su suelo. Galardonado con 93 puntos en la Guía Peñín, representa la unión perfecta entre la historia del antiguo Señorío de Otazu y la vanguardia enológica actual.