Raimat Chardonnay
El Raimat Chardonnay es el blanco emblemático de la bodega pionera en la D.O. Costers del Segre.
Su elaboración mediante vendimia nocturna garantiza una explosión de aromas cítricos y frutas tropicales de gran frescura.
Un vino 100% ecológico y estructurado, ideal para maridar con pescados, arroces y momentos de elegancia mediterránea.
• Vista: Color amarillo brillante e intenso con sutiles reflejos verdosos y una lágrima densa que denota buena estructura.
• Nariz: Gran intensidad aromática donde destacan notas de fruta tropical (piña, mango), fruta de hueso como el melocotón y la nectarina, entrelazadas con toques cítricos y un fondo sutil de vainilla.
• Boca: Entrada redonda y voluminosa. Presenta un equilibrio perfecto entre una acidez refrescante y una textura cremosa, con un final largo donde reaparecen las notas de frutas blancas y cítricos.
• Platos Principales: Es el complemento perfecto para pescados, mariscos, arroces (como la paella) y pastas.
• Carnes Blancas: Ideal para acompañar aves y otras carnes blancas.
• Salsas: Combina muy bien con pescados acompañados de salsas de media intensidad, como la vizcaína, riojana o romesco.
• Entrantes: Excelente con ensaladas y quesos suaves.
• Cocina Innovadora: Marida con platos de cocina asiática que incluyan ingredientes como jengibre o sésamo.
• Temperatura de Servicio: Se recomienda servir entre 10º y 12ºC.
La historia de Raimat es la crónica de un sueño visionario que comenzó en 1914, cuando Manuel Raventós i Domènech adquirió un desierto árido en Lleida para transformarlo en un oasis vitivinícola. Lo que parecía una locura se convirtió en la bodega más antigua de la D.O. Costers del Segre, un proyecto que no solo trajo el agua a estas tierras mediante un complejo sistema de acequias, sino que también erigió la primera "Catedral del Vino" construida en hormigón en España, obra del discípulo de Gaudí, Joan Rubió i Bellver.
La elaboración del Raimat Chardonnay es un ejercicio de precisión técnica y respeto por el entorno. Desde los años 70, la bodega ha sido pionera en la introducción de esta variedad en la península, perfeccionando un método de vendimia nocturna para preservar la máxima intensidad aromática y frescura de la uva. La complejidad de este vino nace de la combinación de uvas recolectadas en tres fases distintas de maduración: una primera etapa que aporta frescura cítrica, una segunda que otorga notas tropicales y una tercera que brinda la untuosidad del albaricoque maduro.
Hoy, este Chardonnay es un referente de la viticultura 100% ecológica, cultivado en suelos calcáreos que conviven con cubiertas vegetales autóctonas para fomentar la biodiversidad. Tras una fermentación controlada, el vino reposa en depósitos para mantener su pureza varietal, dando como resultado un blanco estructurado, de entrada redonda y equilibrio perfecto, que encapsula más de un siglo de innovación y compromiso con la sostenibilidad en cada copa.