Silencio De Miros
Nacido en la exclusiva Parcela Rafael a 1.000 metros de altitud, este vino es la joya de la corona de Bodegas Peñafiel.
Un monovarietal de 100% Tinto Fino con una crianza precisa en roble francés que resalta notas de cacao y trufa.
Elegancia pura de la D.O. Ribera del Duero, ideal para quienes buscan potencia y sofisticación en cada copa.
• Vista: Color rojo picota intenso con ribetes violáceos, limpio y brillante.
• Nariz: Aroma complejo y elegante donde destacan las grosellas, ciruelas y un ligero toque de pasas. Se aprecian matices florales de violetas, trufa y un fondo de cacao, café torrefacto y especias dulces.
• Boca: Paso potente, elegante y vivaz. Presenta un equilibrio perfecto entre acidez y taninos suaves y bien integrados, con una ligera astringencia final característica del viñedo y un retrogusto largo con notas de fruta y madera noble.
• Carnes: Al ser un vino con crianza de la D.O. Ribera del Duero, armoniza perfectamente con carnes rojas a la parrilla, chuletón de vaca vieja, cordero lechal asado y cochinillo segoviano.
• Platos de Cuchara y Guisos: Ideal para acompañar rabo de toro estofado, legumbres como la fabada asturiana o el cocido madrileño, y guisos de caza.
• Quesos y Embutidos: Excelente con quesos curados de oveja (tipo Manchego o Idiazábal) y embutidos ibéricos de calidad.
• Temperatura de Servicio: Se recomienda servir a una temperatura de entre 16ºC y 17ºC para resaltar su complejidad y matices de barrica.
• Servicio: Dada su categoría de crianza, se beneficia de una aireación previa o decantación delicada para abrir sus aromas.
Silencio de Miros es la expresión más íntima y exclusiva de Bodegas Peñafiel. Este vino nace en el corazón de la "Milla de Oro" de la D.O. Ribera del Duero, específicamente en la Parcela Rafael, el viñedo más preciado de la casa. Situado a una altitud extrema de casi 1.000 metros sobre el nivel del mar y bajo la vigilancia del histórico Castillo de Peñafiel, este terroir de suelos calizos y arcillosos otorga a la uva una intensidad y sutileza inigualables.
La elaboración de este 100% Tinto Fino (Tempranillo) es un ejercicio de precisión artesanal. Tras una vendimia manual tardía en cajas de 12 kg y una rigurosa selección, el fruto se somete a una maceración en frío de 52 horas para extraer los aromas más delicados. La fermentación se realiza en depósitos troncocónicos, seguida de una fermentación maloláctica en barricas nuevas de roble francés de 500 y 225 litros, donde el vino descansa junto a sus lías finas con la técnica de <em>battonage</em>.
El resultado es un vino de una elegancia soberbia, cuya crianza en madera es decidida personalmente por el enólogo según las virtudes de cada añada. Con un perfil que equilibra la potencia de la fruta negra con notas de trufa, cacao y violetas, Silencio de Miros representa el respeto absoluto por el paisaje y la tradición de una región con más de 2.500 años de historia vitivinícola.