Bardos Verdejo
Un Verdejo de autor nacido en viñedos seleccionados de Rueda y La Seca a más de 700 metros de altitud.
Su crianza de 4 meses sobre lías aporta un volumen sedoso y una estructura equilibrada y persistente.
Fresco y complejo, destaca por sus notas tropicales y balsámicas, ideal para mariscos y cocina asiática.
• Vista: Color amarillo pálido con brillantes reflejos verdosos.
• Nariz: Intensos aromas a fruta de hueso como el melocotón, que combinan con notas de hierba cortada, cítricos, matices balsámicos y un fondo mineral.
• Boca: Presenta un buen volumen y persistencia, con una acidez muy bien integrada y un postgusto anisado característico de la variedad verdejo.
• Platos Principales: Ideal para acompañar pato asado con uvas, aleta rellena de jamón y fabes con almejas.
• Pescados y Mariscos: Excelente con pescados a la plancha, mariscos, ceviches y sashimi.
• Cocina Internacional: Marida perfectamente con cocina asiática y platos con salsas ligeras.
• Vegetales y Ensaladas: Combina muy bien con ensaladas frescas y platos a base de verduras.
• Aperitivos: Se puede disfrutar solo como aperitivo o acompañando tapas variadas, quesos curados y jamón ibérico.
• Temperatura de Servicio: Se recomienda servir entre 6 y 8ºC.
Bodega Bardos nace de un espíritu explorador que en 2004 decidió buscar las regiones vitivinícolas con mayor potencial de España. En este viaje, el proyecto se detuvo en la D.O. Rueda, fascinado por la capacidad de la variedad Verdejo para transmitir la esencia de un paisaje extremo. Aquí, los viñedos se sitúan en los municipios de Rueda y La Seca, a una altitud de entre 700 y 800 metros, donde los suelos pedregosos y el clima continental desafían a la planta para obtener su mejor versión.
La elaboración de Bardos Verdejo es un ejercicio de respeto por la pureza varietal. La uva se recoge mediante vendimia nocturna para preservar toda su frescura, evitando las altas temperaturas diurnas. Tras un proceso de criomaceración en atmósfera inerte y una fermentación controlada con levaduras propias, el vino reposa sobre sus lías finas durante al menos 4 meses. Este contacto con las lías aporta una untuosidad y un volumen en boca que equilibran a la perfección su vibrante acidez natural.
El resultado es un blanco de autor que rinde homenaje a los "bardos" del vino: aquellos viticultores valientes que trabajan tierras donde el sol quema y el viento corta. Es un vino que destaca por su complejidad aromática, donde los recuerdos a fruta tropical se entrelazan con notas de boj y hierba cortada, ofreciendo una experiencia sensorial profunda, elegante y profundamente ligada al terruño castellano.