Codorníu Non Plus Ultra Brut Reserva
El primer cava Brut de la historia (1897), hoy convertido en un icono de elegancia y tradición.
Con 18 meses de crianza, este Reserva ecológico ofrece un equilibrio perfecto entre frescura cítrica y notas de pan tostado.
Distinción real en cada copa, ideal para maridar con carnes blancas y mariscos.
• Vista: Color amarillo pálido, limpio y brillante, con una burbuja fina y persistente que forma una corona delicada.
• Nariz: Destaca por su limpieza y frescura, con un gran equilibrio entre aromas varietales de manzana verde, cítricos y flor de almendro, junto a notas de crianza como frutos secos, miel y pan tostado.
• Boca: Entrada elegante y cremosa, con un paso por boca equilibrado donde resalta su frescor, buena acidez y una persistencia notable.
• Maridaje Ideal: Excelente para disfrutarlo solo o acompañando carnes blancas, pescados al horno y aves asadas.
• Entrantes y Aperitivos: Perfecto con entrantes fríos, carpaccios, jamón ibérico, foie y quesos curados.
• Cocina Marina: Combina excepcionalmente con mariscos frescos (ostras, gambas a la plancha), ensaladas de mariscos, sushi y arroces.
• Platos con Frutos Secos: Ideal para platos donde los frutos secos son un ingrediente clave.
• Postres: Se puede disfrutar con postres ligeros como sorbetes o tartas de frutas.
• Temperatura de Servicio: Se recomienda servir frío, entre 6ºC y 8ºC.
• Consejo de Consumo: Se recomienda consumirlo dentro del año siguiente a su compra.
El Codorníu Non Plus Ultra Brut Reserva es un emblema vivo de la viticultura española. Su historia se remonta a 1897, cuando nació como el primer cava Brut de la historia, rompiendo moldes en una época donde predominaban los espumosos dulces. Este legado de audacia se mantiene hoy bajo el sello de la D.O. Cava, luciendo con orgullo el escudo real otorgado por la Reina Mª Cristina, que distingue a la bodega como Proveedor de la Casa Real.
La elaboración de este Reserva es un ejercicio de precisión artesanal. Se basa en el coupage tradicional de Macabeo, Xarel·lo y Parellada, procedentes de viñedos ecológicos seleccionados. Tras un suave prensado y una primera fermentación controlada, el vino realiza su segunda fermentación en el silencio de las cavas subterráneas de Sant Sadurní d’Anoia. Allí, reposa en contacto con sus lías durante un mínimo de 18 meses, un periodo de crianza que le otorga su característica cremosidad y una complejidad aromática inigualable.
El resultado es un espumoso de una elegancia soberbia, donde la frescura de la fruta blanca y los cítricos se entrelaza con las notas de pan tostado, miel y frutos secos propias de su larga maduración. Es, en esencia, la culminación de más de 450 años de tradición familiar y el saber hacer del enólogo Bruno Colomer, quien ha logrado que este icono histórico sea también el primer cava ecológico de su categoría.