Familia Valdelana Blanco Semi-Dulce
Un blanco semidulce natural de la Rioja Alavesa, nacido de cepas de más de 35 años.
Elaborado con Malvasía y Viura, destaca por sus notas de fruta en almíbar y flores blancas.
Equilibrio perfecto en la DOCa Rioja: sedoso, fresco y totalmente irresistible.
• Vista: Color amarillo pajizo, limpio y brillante, con sutiles reflejos verdosos.
• Nariz: Aroma complejo y muy afrutado donde destacan la mermelada de melocotón, frutas en almíbar como la pera o manzana, y matices de membrillo sobre un fondo de flores de almendro y miel.
• Boca: Entrada suave y envolvente con un dulzor totalmente natural. Presenta un excelente equilibrio entre la acidez y la suculencia de la fruta, con un final amargo muy agradable que invita a seguir bebiendo.
• Aperitivos y Entrantes: Excelente para comenzar la comida, acompañando entremeses, patés y ensaladas frescas.
• Pescados y Mariscos: Marida perfectamente con pescados blancos y todo tipo de mariscos.
• Carnes Blancas: Ideal para platos de aves de corral.
• Quesos: Combina muy bien con quesos suaves y tablas de quesos variadas.
• Postres: Recomendado para acompañar frutas tropicales, postres a base de frutas y chocolate blanco.
• Platos Picantes: Su redondez y dulzor lo hacen apto para equilibrar platos con toques picantes.
• Temperatura de Servicio: Se recomienda servir bien frío, entre 6ºC y 8ºC.
El Familia Valdelana Blanco Semi-Dulce es un tributo a la herencia de una bodega que hunde sus raíces en Elciego desde 1583. Elaborado por Juan Valdelana, representante de la decimoquinta generación, este vino nace de viñedos con una edad superior a los 35 años, donde el suelo arcilloso-calcáreo de la Rioja Alavesa imprime un carácter mineral único a las variedades Malvasía y Viura.
Su elaboración es un ejercicio de precisión técnica y respeto por la fruta. Se utiliza una prensa horizontal inertizada con nieve carbónica para garantizar la máxima extracción aromática sin oxidaciones. El secreto de su dulzor natural reside en una parada de fermentación controlada mediante frío extremo (3-5ºC), lo que permite conservar los azúcares propios de la uva y lograr un equilibrio perfecto entre la untuosidad de la Malvasía y la frescura vibrante de la Viura.
El resultado es un blanco de la DOCa Rioja que cautiva por su honestidad. Con aromas que evocan la mermelada de melocotón y el membrillo, ofrece un paso por boca sedoso que no empalaga, gracias a una acidez magistralmente integrada. Es la expresión contemporánea de una familia que ha convertido la viticultura en su filosofía de vida durante siglos.