Marqués de Cáceres Crianza MAGNUM
El formato Magnum (1,5L) ideal para celebraciones, ofreciendo una evolución más lenta y noble del Rioja más icónico.
Con 12 meses de crianza en roble francés y americano, destaca por su equilibrio entre fruta negra y notas especiadas.
Un coupage de Tempranillo, Garnacha y Graciano que define la elegancia moderna de la Rioja Alta.
• Vista: Color rojo rubí brillante de capa media con ribetes luminosos.
• Nariz: Aroma intenso y fresco donde destacan los frutos rojos y negros (ciruela, mora) sobre un fondo balsámico, especiado y sutiles notas de regaliz, cuero fino y vainilla procedentes de su equilibrada crianza.
• Boca: Entrada amable y envolvente con un volumen notable. Se desenvuelve con taninos aterciopelados y sedosos. El final es largo, sabroso y refrescado por matices mentolados en retronasal.
• Cocina Mediterránea: Excelente acompañante para platos de la dieta mediterránea, incluyendo legumbres, paella, arroces y pastas.
• Carnes: Ideal para carnes asadas, estofadas o a la parrilla.
• Pescados: Armoniza bien con pescados en salsa de tomate y pescados grasos.
• Entrantes y Embutidos: Perfecto con jamones, chorizos, patés y frituras.
• Verduras: Combina con verduras a la parrilla.
• Quesos: Recomendado para quesos suaves o semicurados.
• Temperatura de Servicio: Se recomienda servir entre 16ºC y 18ºC.
La historia de Marqués de Cáceres es la crónica de una revolución que transformó la D.O.Ca. Rioja. Fundada en 1970 por Enrique Forner, la bodega nació con la visión de aplicar el refinamiento del modelo de "château" bordelés en el corazón de Cenicero. Tras décadas de éxito en Francia, Forner regresó a España para crear vinos que priorizaran la frescura y la expresión frutal frente a la oxidación tradicional de la época, contando con el asesoramiento del legendario Émile Peynaud.
Este Crianza en formato Magnum es el estandarte de esa filosofía. Elaborado a partir de una selección de viñedos de más de 20 años en la Rioja Alta, su alma se compone de un 85% de Tempranillo, complementado con la estructura de la Garnacha y el Graciano. La uva se mima desde su llegada a bodega, eliminando las partes leñosas para garantizar una pureza absoluta en el mosto.
Su elaboración culmina con una crianza de 12 meses en barricas de roble francés (60%) y americano (40%), seguida de un reposo en botella de hasta un año. El resultado es un vino de color rubí profundo, donde la fruta negra madura se entrelaza con notas especiadas y un fondo balsámico, ofreciendo una boca carnosa y aterciopelada que se potencia gracias a la evolución pausada que permite el formato de 1,5 litros.