Marta Maté Los Perejiles
Exclusivo Reserva de producción limitada (aprox. 1.000 botellas) nacido en el páramo burgalés a más de 900 metros de altitud.
Un coupage de Tinto Fino y Albillo Mayor procedente de viñedos centenarios sobre suelos de toba caliza.
Elegancia pura de la D.O. Ribera del Duero con una frescura y mineralidad que definen la nueva vanguardia del vino.
• Vista: Color rubí de capa media-alta, brillante y con personalidad.
• Nariz: Aroma intenso y complejo donde destaca la fruta roja fresca (fresa silvestre) y violetas, sobre un fondo especiado de clavo, canela y sutiles notas de hoja de tabaco.
• Boca: Entrada excitante y sexy, con una fluidez sorprendente y gran frescura. Es un vino vertical, herbal y profundamente mineral que desafía las expectativas clásicas de la Ribera del Duero.
• Maridajes destacados: Risotto con trufa negra, guiso de carne de caza con boletus o un plato de caviar de wagyu.
• Momentos: Ideal para momentos de introspección o conversación, con o sin comida de por medio.
• Temperatura de servicio: Se recomienda servir entre 15-16 ºC.
Marta Maté Los Perejiles es la máxima expresión del páramo burgalés, un vino que nace de la audacia de tres ingenieros agrónomos y el enólogo César Maté. Situado en Tubilla del Lago, en el extremo septentrional de la D.O. Ribera del Duero, este proyecto desafía los límites de la altitud cultivando viñedos a más de 900 metros sobre el nivel del mar. La historia de este vino es la de un hallazgo arqueológico y geológico: un terruño de toba caliza donde las cepas centenarias luchan contra un clima extremo para ofrecer una uva de una precisión y frescura inigualables.
La elaboración de este Reserva es un ejercicio de respeto absoluto por la biodiversidad. Procede de una de las parcelas más antiguas de la bodega, un "majuelo" centenario donde conviven el 95% de Tinto Fino y un sutil 5% de Albillo Mayor. En bodega, se huye de las extracciones agresivas, apostando por una viticultura ecológica y una intervención mínima. Tras su paso por barrica, el vino redondea su carácter en depósitos de hormigón, una técnica que preserva la pureza de la fruta y los matices minerales del suelo calizo.
El resultado es una producción extremadamente limitada de apenas 1.000 botellas, que destaca por su textura aterciopelada y sus evocadoras notas de hierbas mediterráneas. Los Perejiles no es solo un vino, es el testimonio líquido de la recuperación de viñedos históricos que, durante décadas, permanecieron ocultos en el paisaje más salvaje y auténtico de la Ribera del Duero.