Masía Cal Costas
Un tinto excepcional nacido de cuatro generaciones de tradición familiar en el corazón del Alt Penedès.
Con una crianza de hasta 12 meses en barrica, ofrece una textura sedosa con notas de fruta madura y vainilla.
Elegancia premiada internacionalmente, ideal para maridar con carnes a la brasa y quesos curados.
• Vista: Presenta un color rojo cereza de capa media, con tonalidades que indican una buena evolución y vida en botella.
• Nariz: Destacan aromas complejos de fruta roja muy madura, integrados con notas de sotobosque mediterráneo, hierbas frescas y un toque balsámico. Se perciben sutiles recuerdos terciarios de madera y vainilla.
• Boca: Entrada amable con taninos redondeados y pulidos. Ofrece una excelente combinación entre la carga frutal y la elegancia de la madera de roble, resultando en un paso equilibrado y persistente.
• Carnes: Excelente con costillas de cordero a la brasa y carnes de caza, donde sus notas de frutas maduras y taninos refinados realzan la experiencia.
• Platos Tradicionales: Marida perfectamente con Xató (plato catalán) y Picadillo de la Cerdanya, equilibrando la robustez de estos platos con su profundidad.
• Embutidos y Quesos: Ideal para acompañar embutidos de calidad y quesos curados de oveja.
• Temperatura de Servicio: Al ser un vino tinto con crianza (9-12 meses en barrica), se recomienda servir a temperatura ambiente (aproximadamente entre 14°C y 18°C) para permitir la expresión de sus aromas y taninos.
• Perfil Sensorial: Vino robusto y complejo con notas de madera, vainilla y frutas rojas maduras, con una textura sedosa en boca.
La historia de Masía Cal Costas es el relato vivo de la familia Miquel Jané, cuya herencia vitivinícola en el Alt Penedès se remonta a finales del siglo XIX. A lo largo de cuatro generaciones, esta bodega ha sabido transformar la dureza de sus tierras en Font-Rubí —conocido como el "balcón del Penedès"— en una virtud inigualable. Sus viñedos, situados a 500 metros de altitud, se benefician de una oscilación térmica que garantiza una maduración lenta y una concentración de polifenoles excepcional.
La elaboración de este vino es un ejercicio de precisión y respeto por la materia prima. Tras una vendimia nocturna para preservar la frescura aromática, las uvas se someten a una maceración prefermentativa en frío. El alma de Masía Cal Costas se termina de forjar durante una crianza de entre 9 y 12 meses en barricas de roble francés y americano, seguida de un reposo mínimo de seis meses en botella para alcanzar su redondez definitiva.
El resultado es una joya enológica de capa media y tonalidades cereza madura que despliega un abanico de frutos rojos, vainilla y notas de sotobosque mediterráneo. Su paso por boca, sedoso y equilibrado, ha sido reconocido internacionalmente con galardones como la medalla de plata en los Decanter World Wine Awards, consolidándolo como un referente de elegancia y tradición catalana.