Miros de Ribera Roble
Un tinto 100% Tinta Fina de Bodegas Peñafiel que captura la frescura y potencia de la D.O. Ribera del Duero.
Criado durante 6 meses en barrica de roble francés, ofrece notas de frutos negros con un fondo elegante de café torrefacto.
En boca es redondo, potente y sedoso, ideal para quienes buscan la expresión más vibrante de un roble moderno.
• Vista: Color rojo picota intenso con brillantes ribetes violáceos que denotan su juventud y frescura.
• Nariz: Aroma expresivo y potente donde destacan los frutos del bosque y frutos negros maduros, armonizados con notas de especias dulces, vainilla y un fondo torrefacto de café.
• Boca: Paso redondo, potente y elegante. Presenta taninos firmes pero maduros y bien integrados, con una acidez vibrante que aporta frescura y un final persistente con recuerdos minerales.
• Carnes: Al ser un tinto con paso por barrica (Roble), armoniza perfectamente con carnes rojas a la plancha, solomillo y estofados.
• Platos de cuchara: Combina idealmente con legumbres estofadas, lentejas con chorizo y platos tradicionales de la gastronomía española.
• Pastas y cremas: Marida bien con platos de pasta con salsas intensas (como la arrabiata) y cremas de verduras (calabaza o zanahoria).
• Aperitivos: Excelente acompañante para quesos semicurados, embutidos ligeros y tapas variadas.
• Temperatura de servicio: Se recomienda servir entre 14ºC y 16ºC (61°F - 64°F) para resaltar su complejidad y matices de barrica sin que el alcohol gane excesivo protagonismo.
• Conservación: Mantener la botella en posición horizontal, en un lugar fresco, oscuro y con temperatura estable.
Nacido en el corazón de una de las regiones vitivinícolas más prestigiosas del mundo, Miros de Ribera Roble es el resultado de la visión de Bodegas Peñafiel, una casa familiar fundada en 2003 con el firme propósito de capturar la esencia más pura del terroir castellano. Este vino rinde homenaje a la Tinta Fina (Tempranillo), cultivada en viñedos seleccionados donde el clima extremo de la Ribera del Duero moldea el carácter de una uva potente y elegante.
La elaboración de este tinto es un ejercicio de precisión técnica y respeto por la fruta. Tras una vendimia temprana para preservar el frescor, la uva se somete a una maceración en frío de 48 a 60 horas en atmósfera inerte, una técnica clave para extraer los aromas primarios de frutos del bosque. La fermentación se realiza en depósitos troncocónicos de acero inoxidable, seguida de una fermentación maloláctica con sus lías finas y suave battonage, lo que otorga al vino una sedosidad y volumen excepcionales en boca.
El toque final de distinción lo aporta su paso por barricas de roble francés durante 6 meses. Esta crianza medida permite que la madera se integre a la perfección, sin enmascarar la fruta, añadiendo sutiles notas torrefactas de café y tostados que elevan su complejidad. Es un vino que equilibra la modernidad de sus procesos con la tradición de una tierra que lleva el vino en su ADN desde hace siglos.