Pagos de Anguix Costalara
Un 100% Tinto Fino nacido a 850 metros de altitud en el corazón de la Ribera del Duero.
Con 12 meses de crianza en roble, ofrece un equilibrio magistral entre fruta negra madura y notas balsámicas.
La elegancia de la familia Juvé plasmada en un vino estructurado, carnoso y con un gran potencial de guarda.
• Vista: Color rojo picota muy cubierto con matices violáceos de juventud y lágrima persistente.
• Nariz: Alta intensidad aromática donde predominan las cerezas, grosellas y moras maduras, complementadas con notas de violetas, regaliz, vainilla y clavo. Destacan elegantes toques balsámicos de menta y eucalipto sobre un fondo tostado.
• Boca: Estructurado, envolvente y carnoso. Presenta un tanino maduro y firme, con un alcohol equilibrado por una notable frescura frutal y un final largo y persistente.
• Carnes: Excelente acompañante para carnes rojas y platos de cordero; específicamente recomendado con un filete (steak) a la parrilla con setas shiitake.
• Pescados: Su estructura permite maridarlo también con ciertos platos de pescado de sabor intenso.
• Temperatura de Servicio: Se recomienda servir entre 16ºC y 17ºC para apreciar toda su complejidad aromática.
• Momento de Consumo: Es un vino disfrutable desde ahora, con un potencial de guarda y evolución en botella de aproximadamente 5 años.
Pagos de Anguix Costalara es el fruto de un sueño largamente anhelado por la familia Juvé (J&C Prime Brands), quienes tras décadas de excelencia en el Penedès, decidieron trasladar su maestría a las tierras altas de la D.O. Ribera del Duero. Este vino nace en el corazón de Anguix, en viñedos situados a una altitud privilegiada de 850 metros, donde el clima extremo y los suelos pedregosos sobre fondo arcillo-calcáreo exigen lo mejor de cada cepa.
La elaboración de este 100% Tinto Fino (Tempranillo) se rige por una filosofía de mínima intervención y respeto absoluto por el entorno, utilizando uvas de viñedos de entre 25 y 30 años. Tras una vendimia manual y una maceración en frío para preservar la pureza de la fruta, el vino realiza una crianza de 12 meses en barricas de roble francés y americano de grano fino, logrando una integración perfecta entre la madera y la frescura varietal.
El resultado es un tinto de una intensidad cromática profunda y una complejidad aromática que evoca cerezas, moras y sutiles notas de regaliz y especias. En boca, Costalara se muestra estructurado y envolvente, con taninos maduros que auguran un potencial de guarda excepcional, consolidándose como un referente de elegancia y equilibrio en la región burgalesa.