Tierra Aranda Crianza
Un Ribera del Duero excepcional elaborado con 100% Tinta del País de viñedos de hasta 50 años.
Su crianza de 12 meses en roble aporta notas de cacao y regaliz sobre un fondo de fruta madura.
Potente, carnoso y con taninos equilibrados, es el acompañante ideal para asados y quesos curados.
• Vista: Color rojo picota intenso con elegantes matices caoba en el ribete.
• Nariz: Aroma limpio y balsámico donde destacan notas de fruta pasa y confitada, acompañadas de cacao, regaliz y maderas aromáticas finamente integradas.
• Boca: Entrada limpia y carnosa, con gran potencia y estructura. Presenta taninos redondos y bien equilibrados con un final persistente y sabroso.
• Carnes: Excelente acompañante para carnes blancas y rojas, asados, guisos de carne y carnes confitadas.
• Caza: Marida perfectamente con platos de caza menor.
• Embutidos y Quesos: Ideal con embutidos ibéricos, así como quesos curados y cremosos.
• Servicio: Se aconseja decantar el vino antes de su servicio para que exprese todo su potencial.
• Temperatura de Servicio: Se recomienda servir a una temperatura de 18º C.
El Tierra Aranda Crianza es el alma de una bodega nacida en 1962, fruto de la unión y el compromiso de más de 200 familias de viticultores en Aranda de Duero. Este tinto es un homenaje a la Tinta del País, cultivada en viñedos seleccionados con edades comprendidas entre los 30 y 50 años, situados a una altitud media de 830 metros sobre suelos franco-arenosos que otorgan una estructura y mineralidad inconfundibles.
Su elaboración es un ejercicio de paciencia y precisión artesanal. Tras una vendimia manual y una fermentación controlada a 30ºC en depósitos de hormigón, el vino se somete a una maceración prolongada de hasta 25 días para extraer toda su esencia. Posteriormente, inicia su reposo de 12 meses en barricas de roble americano y francés, culminando con un afinamiento mínimo de otros 12 meses en botella antes de salir al mercado.
El resultado es un vino de color rojo picota intenso con elegantes matices caoba, que despliega un abanico aromático de fruta confitada, cacao y regaliz. En boca se muestra potente y carnoso, con taninos perfectamente equilibrados que reflejan la madurez de la D.O. Ribera del Duero y el saber hacer de una bodega que equilibra herencia e innovación.