Tierra Aranda Verdejo
Un monovarietal 100% Verdejo que destaca por su color amarillo pálido y brillantes reflejos verdosos.
Elaborado con vendimia nocturna y una crianza de 3 meses sobre lías para lograr una estructura perfecta.
Fresco, equilibrado y persistente, es el acompañante ideal para pescados, sushi y arroces.
• Vista: Color amarillo pálido con brillantes reflejos verdosos.
• Nariz: Aroma limpio y potente donde destacan notas primarias de fruta verde, manzana, piña y matices cítricos, acompañados de un fondo floral y de melocotón blanco.
• Boca: Paso equilibrado, con buena estructura y persistencia. Se muestra fresco, graso y con un volumen elegante gracias a su trabajo con lías.
• Platos Principales: Pescados blancos, atún, paella y arroces con mariscos.
• Cocina Internacional: Excelente acompañante para sushi.
• Aves y Pastas: Marida perfectamente con pollo y platos de pasta.
• Quesos: Ideal con quesos frescos o quesos azules.
• Otros: Cerdo, platos vegetarianos y carnes adobadas.
• Temperatura de Servicio: Se recomienda servir entre 6º y 7ºC.
• Consumo Preferente: Durante los primeros 15 meses.
La historia de Bodega Tierra Aranda es un relato de unión y respeto por el terruño que comenzó en 1962. Lo que nació como el sueño de un grupo de viticultores comprometidos con la Ribera del Duero, se ha consolidado tras seis décadas como un referente de calidad donde la tradición de más de 200 familias se fusiona con la innovación técnica más exigente.
Para la elaboración de este Tierra Aranda Verdejo, la bodega selecciona uvas procedentes de viñedos con edades comprendidas entre los 20 y 30 años, situados en suelos arenosos que aportan una tipicidad única. La búsqueda de la excelencia comienza con una vendimia mecánica nocturna, diseñada para preservar intactos los precursores aromáticos de la fruta y evitar oxidaciones indeseadas antes de llegar a la bodega.
El proceso de vinificación destaca por una cuidada maceración en frío de 4 a 5 horas y una fermentación controlada a baja temperatura (13,5ºC). El toque maestro lo aporta su crianza sobre lías durante aproximadamente 3 meses, un reposo necesario que otorga al vino una estructura equilibrada, una brillantez excepcional con reflejos verdosos y una persistencia en boca que invita a seguir disfrutando de la esencia más pura de la variedad.