TINTO

Verum Las Tinadas Cencibel

Precio: €21,50
Los pilares aromáticos y gustativos:
Según las notas de cata de expertos y la ficha técnica.
Frutos Rojos y CerezaHierbas y BalsámicosFruta Negra MaduraNotas Minerales

Un tinto 100% Cencibel nacido de viñedos ecológicos plantados en los años 60.

Criado en tinajas de barro centenarias, ofrece una pureza frutal absoluta sin interferencia de madera.

Elegancia, frescura y tradición ancestral en un vino único de la IGP Castilla.

Detalles
Compendio técnico para el amante del buen vino.
Bodega: Bodegas VerumZona de elaboración: Tomelloso, Castilla-La Mancha, EspañaDenominacion de Origen: D.O. CastillaVariedades: 100% Cencibel (Tempranillo)Alcohol: 13.5%

• Vista: Color rojo púrpura brillante y profundo.

• Nariz: Aroma complejo y rico donde destacan las cerezas rojas, notas balsámicas de menta y romero, junto a un fondo de especias dulces como la nuez moscada.

• Boca: Paso sedoso y pulido con una acidez fresca y vibrante. Presenta sabores de fruta crujiente (ciruela, arándano) y un final mineral y salino muy característico de su crianza en tinaja.

• Carnes: Excelente con carnes blancas (aves de corral, conejo al ajillo) y carnes rojas no muy potentes.

• Pescados: Su vibrante acidez permite maridar con pescados grasos como el lomo de atún a la plancha o bacalao.

• Cocina Mediterránea: Ideal con platos de pasta con salsa de tomate o carne (lasañas), arroces de carne y embutidos.

• Tapas y Raciones: Funciona de maravilla con patatas bravas, guisos ligeros y todo tipo de tapas tradicionales.

• Temperatura de Servicio: Se recomienda servir ligeramente fresco, entre 14-15ºC, para resaltar su frescura y carácter frutal.

Verum Las Tinadas Cencibel es un viaje sensorial a la esencia más pura de La Mancha, nacido en una parcela mística plantada en los años sesenta. En la finca Las Tinadas, las cepas viejas de Cencibel (Tempranillo) hunden sus raíces en suelos extremadamente pedregosos, donde el porte rastrero de la vid actúa como una sombrilla natural, protegiendo cada racimo del intenso sol mesetario para preservar una frescura inusual.

Bajo la dirección del visionario enólogo Elías López Montero, este vino recupera la sabiduría de los antepasados. Tras una fermentación con levaduras indígenas, el vino se traslada a tinajas de barro centenarias de 5.000 litros, recuperadas del legado familiar que data de 1788. En el silencio de la cueva subterránea de la bodega, el barro permite una microoxigenación delicada que pule los taninos sin aportar los aromas de madera, dejando que la uva se exprese con una honestidad desnuda y vibrante.

El resultado es una joya de la IGP Castilla que equilibra la madurez de la ciruela y los toques cárnicos con una textura elegante y una acidez eléctrica. Es un vino que no solo representa un terruño, sino que reivindica la viticultura ecológica y el respeto por los métodos ancestrales, ofreciendo una complejidad que solo el tiempo y la arcilla pueden otorgar.